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Por Rubén Aguilera Martínez
La obligada innovación de la mercadotecnia religiosa, generó las ideas "teológicas" de religiosos supuestamente iluminados, quienes sin el menor recato de conciencia, sometieron al feligrés y parte de una sociedad crédula, a practicas paganas y tradiciones sin sustento racional, que les alejó del Cristo que por casi dos milenios abanderan. Mixtura sacro-pagana que hoy ejercita la Iglesia, bajo un formato de liturgias que pretenden marcar observancias, símbolos, "misterios" y todos aquellos temas espirituales que rodearon lo más sobresaliente en la vida de Jesús. Y lo que a este monopolio de la fe convenía.
La semana "santa o mayor" al igual que toda festividad social o cívica, ocupa un espacio en nuestro calendario, para que puntualmente y como un ritual se reactive el consumismo, el nacionalismo o la fe, sin respetar formas o el fondo, o si dichas imposiciones tengan o no razón de ser. Para estos diseñadores de la mercadotecnia lo que importa es el control del mercado y que la sociedad se reactive por un promocional, sea político, social o místico.
En lo religioso estos espacios festivos, proliferan bajo el nombre de tradición, la mayor parte de ellas son el resultado de usos y costumbres de nuestros antepasados y que la Iglesia Católica bajo un sincretismo pagano cristianizó para sus fines de control. En el tema que nos ocupa, sobresale la "Semana Mayor" "Semana de Pascua" "Semana Santa", un ritual litúrgico post-cristiano que pretende reactivar al cristianismo, en una sociedad que supuestamente cristianizaron, pero que desconoce la esencia de su doctrina, los valores como hijo de Dios, o como Señor de todo; en esta dimensión se desconoce su facultad como único intercesor; un Cristo abanderado y pregonado, pero que lamentablemente desplazó la curia romana, para dar entrada a su culto politeísta, o la difusión de Dioses y Diosas que durante los 365 días del año ocupan las festividades más importantes de una Iglesia plagada de rituales paganos y sin sustento doctrinal.- "santos patronos" "supuestas vírgenes aparecidas" "santos y santas de vela perpetua" entre otros mártires que favorecieron la institución. Han Reduciendo a Cristo, al formato de un memorial de 8 días al año. Semana de santificación que es antecedida, por otros días de rompe y rasga, cuyos resultados finales son de esterilidad.
Protocolo de dolor, crucifixión, muerte y resurrección, cuya conclusión se llama Pascua Triduum (un espació de tres días que se acompaña con diversas festividades en los días llamados "santos") La Pascua o triduum comienza la tarde del día jueves y termina con rezos la tarde del domingo. En este formato litúrgico y superficial, juegan un papel importante las comidas, colores y toda aquella escenografía que permuta la esencia de lo sacro, por lo terreno, falsos redentores de la modernidad que consolidan su lugar de anticristos, al prohibir casarse, las viandas o diversos alimentos, que solo tienen que ver con tributo que rinden a sus diosas, como es el caso de comer solo pescado en determinados días, un culto a la diosa de la fertilidad, llamada "Freya" para los Griegos Venus. Etc. todo un formato anticristiano que consiste en comidas y bebidas. El que fue anunciado con claridad por los grandes Apóstoles de ayer, quienes denunciaron a éstos falsos cristos y que es ratificado plenamente por los Apóstoles de la Restauración en nuestro tiempo.
Práctica e incoherencia de religiosos, que hoy encarnan ese ANTICRISTO anunciado en las sagradas escrituras, quienes no conformes con el desplazamiento que de Cristo hicieron, hoy le exhiben con burdas PARODIAS, escarnios, y todo un reality show en donde la crudeza de las sanguinolentas y desgarradoras imágenes pretenden despertar lo que sus huecas predicas, y extraviadas doctrinas no lograron consolidar.
Lo grave en éste penoso asunto es la proliferación o reactivación que la curia hace de éstos retrógrados espectáculos, para el amarre de su rebaño, valiéndose del trutifruti pagano, en donde el desenfreno de un carnaval con mascaras, como se utilizó en el pasado, para que la corte y todos aquellos personajes de la aristocracia se confundieran con los plebeyos para dar rienda suelta a sus bajos instintos.- El mismo que hoy cobra fama internacional, en diversos países, cobijando a homosexuales, abusadores de infantes, sexo servidoras, alcohólicos y todos aquellos que en su extravío viven; culminando con una supuesta abstención de carnes y una curiosa consagración de tres días, golpes de pecho, con un Mea Culpa y la fuerza que transmite la sangre, la expresión de dolor y castigo a los que son sometidos, los actores seleccionados para éste degradante cuadro.
Triste panorama de fe, que debe servir para que quien se dote de racional, reflexione con seriedad y conozcan las sutilezas de un espíritu engañador, que bajo éste colorido musical y desnudos, nos hace creer que Cristianizamos al participar en éste show pagano.
Para quien vive entrampado en este formato, una oportunidad para despertar de ese letargo y poder brindar seguridad a nuestros seres queridos, o quienes dependen de nuestra decisión en los renglones de la fe. Debemos convencernos de que una herencia religiosa sustentada en éstos formatos nos hace romanizar; mas no Cristianizar.- jamás podremos aceptar a un Cristo de semana santa, del que olvidaron su verdadera vocación ministerial.- su privilegiado lugar como único intercesor entre Dios y los hombres.- su tesis doctrinal.- la esencia de su evangelización y todo aquello que hoy sigue siendo un misterio para esos aventureros teólogos de seminario, a los que el premio novel de Literatura Octavio Paz calificó como "bueyes diplomados"
Como aceptar un memorial de 8 días, conocido como semana santa, para un Cristo que deja un perfecto legado y que tras su resurrección se dice que vive. El mismo que tras redimir al hombre por la fe, es puesto en el olvido por el resto del año.- La simple observancia del calendario romano o Gregoriano nos da una idea clara en donde nos tienen entrampados los clérigos y el mismo Juan pablo II, quien se destaca en su pontificado como el Papa que más ventas de canonización logró, subiendo a los altares a decenas de supuestos santos y vírgenes aparecidas, entre éstas la cuestionada GUADALUPANA, deidades que hicieron corredentoras e intercesoras, bajando de su pedestal de gloria, al único intercesor y Señor "Jesucristo el hijo de Dios" de él, dijo Pablo el Apóstol "Por él y para él fueron hechas todas las cosas".
Es ahí, en un calendario en donde aparecen las festividades más suegeniris, de una Iglesia politeísta, que nos hundió irremediablemente en la promiscuidad de la fe y la degradación de los países abominados por su paganismo.
Cuando se habla de aquellos que fueron llamados Cristianos en la Iglesia Primitiva, se habla de quienes aceptaron con vocación su credo, de quienes convencidos por la palabra estuvieron dispuestos a renunciar al mundo y sus halagos, a sí mismos, sus deleites y toda aquella vida pecaminosa, que les privaría de una salvación eterna, a llevar la cruz de Cristo "sufrimiento" con resignación, en fin de un Cristianismo genuino el que marcaría la diferencia con los que no le aceptaron.
Hablamos de lo real y verdadero, que ahí está como un testimonio en las sagradas escrituras, no de los sueños guajiros y el falso lenguaje de una clerecía que toma la parte menos comprometedora de Cristo, para una mixtura de componendas y trueques que encanta al populacho, un carnaval de reventón, en el que todo se vale, al fin que ellos mismos con sus enjuagues "tienen el supuesto poder para santificar y perdonar pecados", "aunque como periodista me reservo el derecho de la duda" y considero que tiene más poder el blanqueador de ropa mas corriente que se anuncia, que lo que éstos pecaminosos y pederastas religiosos puedan hacer por emblanquecer mi alma, en fin, un redondo y fructífero negocio de "fe y esperanza" que solo los indoctos, desorientados y libertinos creyentes aceptan, en éste siglo de luces..
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