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Por Rubén Aguilera Martínez
Todo indica que los sistemas religiosos, caminan en sentido contrario a la lógica y las reglas establecidas en el Cristianismo, porque estos lineamientos se fundamentaron en la revelación de Dios, la Ley de Cristo y la predica de los Apóstoles, quienes para cumplir la soberana voluntad del creador del universo, marcaron una tesis doctrinal perfecta, en todos los sentidos. Dejando de una vez y para siempre los lineamientos en el orden de salvación, marcando así el camino de la fe, para todos los seres humanos, los que creyendo tendrían la oportunidad de redención eterna, y conocería en el mismo sentido, el camino de la verdad, todo esto de acuerdo a lo dicho por Cristo "Yo soy el camino la verdad y la vida y nadie va al padre sino es por mí".
Sin embargo parece que nadie en nuestros tiempos esta dispuesto a permanecer en esa verdad y ese camino de perfección, parece que el destino del hombre esta condenado, a las reglas que supuestos iluminados, "Vicarios" profetas, Pastores y otros "Mesías" les van marcando, cada uno con ideas propias, o siguiendo un sincretismo histórico, en donde la parte menos comprometedora del Cristianismo y los intereses de estos falsos Cristos, dan entrada a nuevas estructuras, mandamientos, dogmatismos, encíclicas, y toda una renovación, que satisface lo externo, pero que hace imperfecto lo que Cristo y sus discípulos establecieron.- Creando un ambienté de confusión, desolación, y desesperanza, porque la opinión contumaz de estos habladores de vanidades, tiene un fondo mercantilista sin paralelo.
Lo más grave es que muchos supuestos Cristianos, son arrastrados por esa inercia, involucrando a sus feligreses en practicas propias de pueblos paganos, como son las tradiciones, festivales y todo aquel folclor de naciones idolatras y paganas, llevando a sus seguidores a ritos, ceremonias y practicas ajenas al mensaje original y perfecto, establecido por Cristo y sus Discípulos.
En este sentido, la Iglesia romana no tiene objeción, conciente de su perdida de valores Cristianos y Doctrinales, desde la fusión de los poderes terrenos y espirituales en el tercer siglo con Constantino, sus mutaciones han sido constantes y extremas, su ambición por los poderes terrenos, le alejo de toda posibilidad de retomar el camino de la verdad y originalidad, de tal forma que en nuestros días, vive intensamente diversas mutaciones que hablan de una Iglesia que tiene todo, menos a Cristo y su doctrina, lo mas grave es que nuestra sociedad, parece no darse cuenta o no quiere ver su triste realidad, para seguir viviendo el desenfreno de sus bajas pasiones, conservando en sus conciencias la esperanza de una redención, al precio que impone, la mercadotecnia religiosa.
Hoy por hoy, el Vaticano vive en una guerra intestinal, tras el inminente ocaso de Juan Pablo II, "el ultimátum renovarse por ultima vez o morir", ellos la cúpula clerical sabe que los errores papales, les hundieron en un laberinto de componendas y mentiras que distorsiona la estructura doctrinal de un Cristo abanderado, pero jamás imitado, saben los Cardenales, Obispos y demás servidores, que las nuevas corrientes innovadoras, renovadoras y grupos alternos con ideas frescas, les son necesarios para sostener el equilibrio, entre un rebaño de dóciles ovejas, que cada día se les encabrita mas, cuando descubre sus grandes traiciones, ambiciones, errores, abusos y todo aquello putrefacto que se vivió y oculto en los seminarios, conventos, parroquias y centros supuestos de santificación.
La lección tienen que aprenderla, si quieren sostenerse en pie, y esperemos que su próxima elección, de entrada a un Papa menos cobarde, que enfrente esta realidad histórica, para que de una vez por todas, terminen con sus aberraciones, como son la el Celibato, la inefabilidad, bautismo de infantes, purgatorio y sus misas gregorianas que son un fraude en despoblado, y muchas otras practicas tributarias que hoy lastiman no solo la inteligencia, sino a los mas desposeídos.
En fin para los que apuestan por la genuino, por lo establecido por Jesucristo, por restaurar lo que un día fue perfecto porque provino del hijo de Dios. Un aviso en el camino, para tomar en cuenta que la historia marca puntualmente que en toda religión, pasada su tercera generación, se corrompieron por dar entrada a ideas, practicas, tradiciones, ritos, usos y costumbres de supuestas naciones "civilizadas" que jamás tuvieron a Dios en su noticia y todo aquello que desde siempre ha prevalecido como una corriente natural que se antepone a la verdad y los caminos de Dios.
Por eso es nuestra responsabilidad investigar, saber en quien hemos creído, cual nuestras raíces de fe, para no heredar a nuestros hijos las aberraciones del pasado, y para quienes pugnan por lo restaurado, un momento reflexivo para que cuando vean las barbas de su vecino cortar, pongan las suyas a remojar, o afírmense en su fe alejándose de esta promiscuidad. Porque en este caso ningún fin justifica esos medios..
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